La Dirección de Control Urbano municipal desalojó a 32 puesteros ubicados sobre calle San Luis. Desde el Sindicato de Vendedores Ambulantes solicitarán que los vendedores “corridos” puedan seguir trabajando en otras áreas de la ciudad.
El lunes 30 de mayo, veinte inspectores recorrieron calle San Luis, entre San Martín y España, obligando a los vendedores en infracción a retirarse de la vía pública. Como resultado de la acción 32 comerciantes tuvieron que levantar su mercadería e irse del lugar donde se habían establecido.
Los operativos a cargo del Control Urbano se irán repitiendo a lo largo de estos días para detectar puestos de venta callejeros que no tengan la habilitación correspondiente.
También se instó a los propietarios de locales comerciales que tenían colocados sus productos sobre la acera a que los retiren.
Según informó el director de Control Urbano, David Sánchez, la primera etapa del operativo tiene como objetivo “concientizar” a los infractores sobre su situación, para luego proceder directamente a decomisar los artículos que no cumplan con lo que establece la normativa vigente.
Por su parte, el delegado regional del Sindicato de Vendedores Ambulantes de la República Argentina, Mario Lazzarín, sostuvo que “habrá que buscar alternativas para los que no tienen permiso para trabajar” ya que “están los que tienen permisos de toda la vida y están los que se han ido sumando en los últimos años”.
Luego indicó que “todo el mundo quiere instalarse en la calle San Luis porque es la más popular de todo Rosario. Por eso pensamos que podría pensarse en otros lugares para que se extiendan más permisos y que los trabajadores no pierdan su trabajo y puedan seguir subsistiendo”.
Foto: Javier García Alfaro
