
Lula se afeitó barba y pelo, abandonando su marca registrada que lo acompañó por más de treinta años. La tarea recayó en manos de su mujer, Marisa Letícia, con quien acordó dejar sólo el bigote. Su nueva imagen produjo innumerables gestos de solidaridad. Entre ellos, del Sindicato de Metalúrgicos, cuyo líder sugirió que la cúpula se rape en homenaje al ex presidente.
Anticipándose a los efectos de la quimioterapia que afronta desde el pasado 31 de octubre, el ex presidente de Brasil se afeitó su legendaria barba.
La difusión de un Lula rapado y afeitado sensibilizó a miles de admiradores que, vía internet, le hicieron llegar sus mensajes de apoyo. Entre ellos, funcionarios del actual gobierno y políticos, tanto aliados como adversarios.
Por su parte, el líder del Sindicato de Metalúrgicos, Selerges Moisés, también calvo, sugirió este miércoles que toda la cúpula de su gremio se afeite la cabeza en homenaje a Lula, quien asumió la presidencia de ese gremio en 1978, cuando sólo cultivaba el bigote al que ahora retorna más de 30 años después.
El ex presidente brasileño se haya en plena lucha contra un cáncer de laringe. El equipo médico que lo atiende descartó realizar una cirugía por el estadio intermedio del tumor y consideró que la probabilidad de cura es alta, dado que el tumor está localizado y no se ha registrado metástasis.
