
El histórico dúo que integran Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale estrenó la noche del viernes, en el porteño teatro Astral, su flamante CD-DVD Más de lo mismo, desatando la euforia del público, que no aceptaba el final del recital y obtuvo varios bises fuera de programa.
“Miren que no funcionamos con una moneda”, bromeó Baglietto en el final del concierto, cuando casi sin querer ya habían pasado cerca de dos horas de canciones.
Los acordes de La vida es una moneda marcaron finalmente el broche de una mágica noche llena de emociones, reencuentros por sobre todo, de mucha música argentina en todas sus dimensiones.
En la primera parte del recital un contrapunto de piano (Vitale) voz (Baglietto) estuvo orientado un repertorio tanguero que abrevó en la estética que estos músicos impusieron comienzo de los 90. Renaceré (preludio para el año 3001), Naranjo en flor, Como dos extraños, Los mareados, La última curda, y Nada, integraron esa selección.
Seguidamente, sin baches, con la banda a pleno –Guido Martínez Juan Pablo Rufino alternando en el bajo, Luciano Vitale en ronroco, guitarra, flauta percusión Julián Baglietto en batería voz– se dedicaron a interpretar composiciones contemporáneas de autores rosarinos, como Adrián Abonizio (Dios y el diablo en el taller y El témpano), y Jorge Fandermole (Hispano y Solo).
Pero también recordaron a verdaderos patriarcas de la música nativa, con Tonada del viejo amor, de Falú-Dávalos; Zamba de Lozano, de Leguizamón-Castilla, y Piedra camino, de Atahualpa Yupanqui, a quien Baglietto llamó el “padre del folclore”.
Luego de darse el gusto de compartir un íntimo momento musical con sus respectivos hijos, la seguidilla de No olvides que alguna vez tú fuiste sol, del cubano Augusto Blanca; En este barrio, del recordado Mezo Bigarrena, y Las cosas tienen movimiento, de Fito Páez, multiplicaron el calor de la audiencia.
Con esta presentación, inaugural de una serie que se rematará este sábado desde las 21.30, Baglietto-Vitale interrumpieron cerca de una década sin conciertos formales en Buenos Aires.
La imagen final, con ambos artistas en el hall de entrada del teatro Astral firmando uno a uno los ejemplares de Más de lo mismo,completó un ritual que Baglietto celebró con la risueña frase “somos dos amigos a los que la música no pudo desunir”.
Fuente foto: Télam
