El piloto brasileño Guilherme Spinelli, quien tras romper el alternador de su auto aceptó que un espectador le diera un repuesto, abandonó la competencia. “Sé que nadie me vio pero no podía terminar el Dakar habiendo hecho trampa”, expresó.
Tras consumar la acción prohibida, el corredor brasileño no pudo aguantar sus remordimientos y debió que reconocer, con lágrimas en los ojos, los errores que cometió. Luego decidió abandonar y lo hizo por medio de una carta en la que alegaba haber recibido ayuda externa a la competencia.
Tras ello, remarcó: “Sé que nadie me ha visto, pero he hecho esto. No podía aceptar terminar el Dakar habiendo hecho trampas. No habría podido dormir con esto. La honestidad es mi prioridad y mi única motivación” según informa un matutino porteño.
Desde la organización, Josep Besoli, presidente del grupo de comisarios de autos, admitió que fue “algo alucinante”, y agregó: “Llevo muchísimo tiempo en los raids y es la primera vez en 36 años que veo algo así. Y ninguno de los otros comisarios recordaba nada igual. Sería fantástico si pudiéramos invitarlo el año que viene. Debería ser un ejemplo para el resto de competidores”.
Fuente: Arriba el Este
