
Twitter anunció este jueves desde su blog que, debido a su cada vez mayor expansión internacional, empezará a restringir por países todos los tuits cuyo contenido viole los límites a la libertad de expresión contemplados por las leyes de cada nación.
Para explicar esta decisión, desde la red social del pajarito azul, citan los casos de Francia y Alemania, donde está prohibida todo expresión a favor del nazismo. Antes, si se publicaba un tuit con un contenido pro-nazi, la única manera que cumplir con la ley en esos países era borrándolo a nivel global. Sin embargo, a partir de ahora ese tuit se eliminaría solamente para los usuarios de Francia y Alemania.
La eliminación de un tuit que viole una legislación local se hará solamente a nivel local, permaneciendo accesible para el resto del mundo. Según dicen, se informará a los usuarios cuando un tuit sea retenido y la razón para hacerlo, además de hacer el proceso todo lo transparente que puedan. Para ello, han llegado a un acuerdo con Chilling Effects –un proyecto académico estadounidense sobre los derechos civiles en Internet–, habilitando una página donde se pueden encontrar las notificaciones que recibe el servicio.
Si bien el ejemplo que citan es muy políticamente correcto, esta iniciativa despierta preocupación, especialmente en lo relacionado con regímenes dictatoriales. Si un país tiene coartada la libertad de expresión porque está bajo un gobierno de facto y están prohibidas las manifestaciones de descontento o la incitación a la rebelión, ¿limitarán también esos tuits?
Pensemos en los casos de Túnez, Egipto o incluso Libia: ¿hubiese jugado el mismo papel Twitter de haber existido esta nueva opción? O también pensemos en un régimen democrático que, por alguna razón, imponga un estado de excepción injustificado o, cuanto menos, cuestionable. ¿Qué ocurrirá entonces?
Twitter se ha revelado como un medio de comunicación eficaz cuando se dan situaciones problemáticas a nivel nacional e internacional, convirtiéndose en una vía para dar a conocer lo que está ocurriendo tanto dentro como fuera de los países. Con esta decisión, y conociendo tan sólo la limitada información que han dado sobre ella, es muy posible que esa eficacia comunicativa ya no vuelva a ser la misma.
Fuente: GenBeta
