
El Pejerrey Gonzalo Belloso, acusado de lesiones leves e incitación a la violencia colectiva, brindó ante los jueces su versión de los hechos que desencadenaron su renuncia como mánager de Central pero luego se escabulló y eludió a la prensa.
El magistrado Javier Beltramone fue quien le tomó la declaración indagatoria al ex delantero canaya que fuera denunciado por lesiones leves e incitación a la violencia colectiva al término del encuentro en el que Rosario Central e Independiente Rivadavia de Mendoza igualaron en dos tantos, en el Gigante de Arroyito, el pasado lunes por la noche.
Según la presentación judicial, el ahora ex mánager de la institución de Arroyito agredió, primero verbal y luego físicamente, al gerente deportivo de la Lepra mendocina, Daniel Valls, y hasta favoreció el hurto de bolsos con pertenencias de algunos jugadores del conjunto cuyano.
Luego de prestar declaración ante el juez, el mismo que dictó la clausura preventiva del estadio de Central, Belloso se subió rápidamente a un automóvil y evitó enfrentar a los trabajadores de prensa apostados en los tribunales de Balcarce y avenida Pellegrini para conocer su versión de los lamentables acontecimientos que provocaron su renuncia indeclinable al puesto que ocupaba en el club que lo vio nacer futbolísticamente.
Es una vergüenza
Claudio Del Bosco, director técnico de Independiente Rivadavia, contó su versión sobre la agresión que sufrieron varios integrantes de la delegación cuyana a la salida del Gigante de Arroyito y disparó que «una institución prestigiosa no puede tener gente como Belloso».
“Es una vergüenza que gente que trabaja en el club haya hecho el lío y el desorden que hizo”, indicó el DT de la Lepra mendocina, y agregó: “Pero Belloso es de hacer estas cosas”.
«Es una vergüenza porque una institución prestigiosa no puede tener gente así adentro del club”, siguió arremetiendo Del Bosco contra la figura del Pejerrey Belloso, “agredió a Valls (gerente deportivo) y a los utileros. Les metió una piña de atrás», acotó, y concluyó: “Tengo que destacar la actitud del profe Cinquetti, que en todo momento trató de sacar la gente. Se portó muy bien, pero Belloso y Castellanos la verdad que dejaron mucho que desear y la novia o mujer de Belloso estaba incitando a la violencia también. Sabemos la pasión que tiene la gente de Rosario por el fútbol, pero esto traspasa lo deportivo. Yo no sé qué momento pasando la institución, pero te vuelvo a repetir que trabaje gente como Belloso en Rosario Central es una vergüenza».
