Si el agredido por los caeroleros del 8N hubiese sido un periodista de TN, hubiera habido un escándalo nacional, pero como los golpes fueron a periodistas de otros medios, el tema fue silenciado por la prensa hegemónica.
Contrario a los dichos del propio conductor de C5N, Antonio Laje, que calificó como «hechos aislados» de una marcha correcta, en el mismo momento que daba cuenta de las agresiones al movilero de esa señal, los golpes y amenazas a los periodistas que cubrieron la movilización del 8N en la Capital federal, fueron una constante.
Cronistas de C5n, del programa 678, de Duro de Domar, América TV y del noticiero de la Televisión Pública, fueron agredidos, golpeados y hasta sufrieron el robo del material periodístico.
Curiosa forma de defender la «libertad de expresión» –una de las consignas exhibidas en los carteles llevados al obelisco–, que fue reflejada en un informe del programa Duro de Domar, que se emite por canal 9, y que reproducimos en este medio.
