
Dos noticias dan cuenta de la verdadera naturaleza de la denominada “lucha contra el terrorismo”. Una investigación del Senado de EE.UU descubrió que el banco HSBC lavó 800 millones de dólares para narcotraficantes mexicanos y terroristas de Al-Qaeda. Pero nadie irá preso. Por otra parte, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos denunció que la CIA arrestó, torturó y encarceló a un ciudadano alemán acusado de “vínculos con el terrorismo”. Pero era inocente.
Por un lado, impunidad total para los banqueros sin los cuales ninguna organización mafiosa ni terrorista podría funcionar. Por el otro, la supuesta “guerra contra el terrorismo” como excusa para avanzar sobre los derechos humanos básicos de los ciudadanos con total impunidad.
“El gigante bancario HSBC ha logrado evitar ser acusado por el lavado de miles de millones de dólares de los cárteles mexicanos de la droga y de grupos vinculados a Al-Qaeda. A pesar de la evidencia del comportamiento ilícito, el Departamento de Justicia de EE.UU ha permitido que el banco evite ir a juicio al pagar una multa de 1.900 millones de dólares. Ningún funcionario del HSBC enfrentará cargos”, informó el sitio estadounidense Democracy Now.
“En Estados Unidos se puede pasar tiempo efectivo en la cárcel por todo tipo de infracciones ridículas”, aseguró el editor de la revista Rolling Stone, Matt Taibbi, autor de Griftopia: Una historia de banqueros, políticos y la toma de poder más audaz de la historia estadounidense.
“Aquí tenemos un banco que lavó 800 millones de dólares de dinero de la droga y no pueden encontrar una manera de poner a alguien en la cárcel por eso. Esto envía un mensaje increíble, no sólo al sector financiero sino a todo el mundo. Se trata de un obvio y claro doble estándar, donde un conjunto de personas puede romper las reglas tanto como ellos quieren y otro grupo de personas no puede romper ninguna regla en absoluto sin ir a la cárcel” , señaló Taibbi al ser consultado por Democracy Now.
En el informe del Senado estadounidense se afirma que desde 2000 el banco cometió «graves errores» en las medidas contra el blanqueo de dinero, lo que expuso al país a graves riesgos vinculados con el tráfico de drogas y el financiamiento de actividades terroristas. El reporte señala que en seis años se realizaron operaciones secretas con Irán por 16 mil millones de dólares, mientras que su filial mexicana transfirió 7 mil millones a la sucursal en EE.UU. entre 2007 y 2008, dinero que podría pertenecer a los carteles mexicanos, según describe con elegancia el informe.
La otra noticia también nos cuenta una historia de impunidad e injusticia. Un ciudadano alemán de origen libanés fue arrestado y entregado al servicio secreto estadounidense, quien lo interrogó y torturó por presuntos vínculos con el islamismo, pero era inocente. Detrás de este atropello, apenas uno más entre cientos de casos denunciados, se agazapa una oscura historia de vuelos y cárceles secretas de la CIA.
En su primer fallo sobre el programa de vuelos secretos de la CIA estadounidense, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, consideró responsable a Macedonia por el maltrato a Jaled al Masri, y ordenó que el gobierno le pague 78.300 dólares por daños y perjuicios, según informó la agencia de noticias DPA.
Amnistía Internacional (AI) saludó la resolución de la Corte en Estrasburgo.
Al Masri, de 49 años, fue detenido por la policía macedonia en diciembre de 2003 y llevado a un hotel, donde estuvo incomunicado y fue interrogado durante tres semanas sobre sus presuntos vínculos con “organizaciones terroristas” islámicas antes de ser entregado al servicio secreto estadounidense.
Agentes encubiertos, que según la defensa eran de la CIA, lo torturaron luego en el aeropuerto de Skopje, la capital macedonia, antes de trasladarlo en avión a Afganistán, donde fue retenido en una celda oscura y golpeado durante los interrogatorios hasta que finalmente fue liberado en mayo de 2004.
“Se confabularon con Estados Unidos para secuestrar, transferir, hacer desaparecer y torturar personas”, señaló Julia Hall, experta de AI en contraterrorismo y Derechos Humanos.
Al Masri, que pidió en varias ocasiones tener contacto con las autoridades alemanas, sin éxito, llevó a cabo dos huelgas de hambre durante su detención en Afganistán. El 28 de mayo de 2004 fue trasladado a Albania, escala anterior a su llegada a Alemania, donde llegó con 18 kilos menos de peso. Allí comenzó con las acciones legales.
El abogado de Al Masri, Darian Pavl, señaló que el fallo a favor de su cliente supone una “señal a todos los países que están planeando colaborar con Estados Unidos, en el sentido de que estas prácticas no pueden ser justificadas y que sus gobiernos y funcionarios serán responsables por ellas”.
“Esta sentencia confirma el papel que desempeñó Macedonia en los o «programas de entregas extraordinarias» y detenciones secretas de la CIA y es un importante paso hacia la rendición de cuentas por la complicidad europea en estas entregas y torturas”, expresó Hall. “Macedonia no está sola. Muchos otros países se confabularon con Estados Unidos para secuestrar, transferir, hacer desaparecer y torturar a personas en el curso de estos operativos de entregas. Este fallo representa un progreso, pero se necesita mucho más para asegurar la rendición de cuentas por toda Europa”, agregó Hall.
Al Masri fue incomunicado 23 días y luego entregado a la CIA a sabiendas de que podía ser torturado. Fue uno de los varios sospechosos de “terrorismo” arrestados en Europa luego de perpetrados los atentados del 11 de septiembre de 2001, y fue entregado a la CIA para ser secretamente interrogado en países donde no se respetan mayormente los derechos humanos.
Macedonia no sólo fue responsable por la tortura y maltrato de Al Masri en sus fronteras, sino también “de su entrega a autoridades estadounidenses en el contexto de una entrega extraordinaria extrajudicial”, sentenció el Tribunal europeo. Al mantenerlo incomunicado en el hotel por 23 días y luego entregarlo a la CIA a sabiendas de que podía ser torturado, Macedonia violó la Convención Europea de Derechos Humanos, que prohíbe torturas y tratamiento degradante e inhumano”, indicó el tribunal. El fallo de la Corte, que es definitivo, tiene carácter vinculante para Macedonia.
“Esta es una sentencia extraordinariamente importante por parte de una corte europea, que confirma que en la lucha contra el terrorismo debemos preservar y respetar nuestros derechos fundamentales”, afirmó Pavli.
