El fantasma de Chávez desvela a la derecha reunida en el Parque España de Rosario. Con el 25 aniversario de la Fundación Libertad como marco, un grupo de periodistas, escritores y ex funcionarios de latinoamérica, España, Alemania y Estados Unidos, se congregaron para denostar a los gobiernos de la región. Nada nuevo bajo el sol del liberalismo hispanoparlante.

“Soy esposa de un torturador, me ahorro el trámite”, dijo una señora de unos sesenta años que desde temprano esperaba la llegada de Mario Vargas Llosa –figura central del evento– y que quiso intercambiar ideas –sin suerte– con el equipo de Redacción Rosario que fue a cubrir el Seminario “América Latina: Desafíos y Oportunidades”, organizado en el auditorio del Parque España, a propósito de un nuevo cumpleaños de la fundación ultraliberal rosarina.

Con semejante bienvenida, cronista y fotógrafo se sometieron a la difícil tarea –y encima con el estómago vacío–, de cubrir la primera jornada del seminario, que contó con la apertura, casi protocolar, del presidente de la fundación Gerardo Bongiovanni, y del vicepresidente de la Fundación Friedrich Nauman de Alemania, Axel Hoffmann, que comenzó a bajar línea a diestra y derecha.

“Libertad es la libertad de tener bienes, la libertad de comercio”, cantó Axel y sonó como música para los oídos de los presentes, quienes parecían no esperar que se toque otra canción en el recinto.

Tras la clase de liberalismo alemán, fue el turno del primer panel del seminario, “El estado de la libertad y la democracia en América Latina”, que tuvo como figura central al hijo de Mario Vargas Llosa, Álvaro, justamente por ser vástago del autor de Pantaleón y las visitadoras.

En su alocución, Vargas Llosa hijo visitó los mismos lugares comunes de los disertantes anteriores, Plinio Apuleyo Mendoza y Carlos Alberto Montaner, entre los que se destacó el fantasma de Hugo Chávez y la “amenaza llamada Socialismo del Siglo XXI”. Con Mendoza y Montaner, el hijo del premio Nobel de literatura escribió el ensayo Manual del perfecto idiota latinoamericano.

Para Alvarito hubo una serie factores sobre los que hay que reflexionar cuando se intenta pensar las “amenazas a la libertad en Latinoamérica”, tales como “la proyección de Hugo Chávez, el petroleo de PDVSA, la alianza de Cuba con Caracas” y “las necesidades energéticas” de países de la región, que según su visión “establecieron condiciones hospitalarias para el populismo latinoamericano que encontró una forma de adecuarse a los nuevos tiempos utilizando a la democracia como instrumento”.

En un revival de la guerra fría, Alvarito recordó que “estos populismos en otros tiempos recurrieron a las guerrillas” y añadió: “y no sólo eso, le habían declarado la guerra al ejército a quien veían como el brazo armado de la oligarquía. En cambio ahora la idea es captar al ejército, entendieron que no es ese el enemigo de clase sino esencialmente una clientela potencial”.

Un día antes, en la Bolsa de Comercio de Córdoba, y en la misma jornada de su esperado deceso, Vargas Llosa junior tuvo el gran gesto hacia los argentinos de homenajear a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, a la cual consideró un ícono de la libertad. “Tengo el deber moral de decirlo”, dijo, a lo que agregó: “Que nadie se sienta ofendido”.

En general, los discursos transitaron los mismos miedos –Populismo, Socialismo del Siglo XXI, entre otros–, esgrimieron idénticos argumentos contra los países de la región (“se atenta contra la propiedad”, “contra los medios opositores como en aquí” y “el libre mercado”); y, hacia el primer intervalo del seminario, fotógrafo y cronista ya estaban empachados de liberalismo, muertos de hambre y deseosos de partir raudamente.

En el cierre Alvarito destacó la Alianza del Pacífico en contraposición con Mercosur y Unasur. “Combina a países como China, Perú, Colombia y México. Es una alianza con visión económica moderna con economías que van creciendo a la vanguardia de América y con aspiración de integrarse al Pacífico. Mi visión es que esa alianza tendrá que crecer con un sentido claro para que no se convierta en la repetición del Mercosur y la Unasur”, concluyó.

Medialunas

“Preguntale qué le pareció la autobiografía de su hijo”, sopló el fotógrafo de Redacción Rosario al oído del cronista, cuando éste intentó abordar al premio Nobel como para rescatar algo de la jornada de trabajo. Corriendo detrás de las declaraciones que nunca dio Mario Vargas Llosa, unas medialunas encontradas al paso justificaron al menos la ida a un seminario que no mostró novedades en el frente liberal, sino más de lo mismo.

Durante la tarde de este martes, el reconocido escritor peruano dará su conferencia a la misma hora que diferentes organizaciones políticas estarán comenzando en la plaza del Che (Mitre y Tucuman) un acto de repudio a su presencia y la de otros referentes del pensamiento neoliberal.

Este miércoles, el seminario continuará con otros expositores como José María Aznar, Ricardo López Murphi, Marcos Aguinis y el Rabino Sergio Bergman. Desde las 19 de este mismo miércoles, otra vez organizaciones populares realizarán un nuevo acto de repudio.

Fotos: Manuel Costa

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Un comentario

  1. Mel

    11/04/2013 en 19:15

    asquito =D

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