Muchas selfies, plantones, confesiones, enojos y pocas definiciones políticas entregaron estos últimos días los precandidatos presidenciales. El que sí se aferró a sus convicciones fue Binner. “Creemos en la mano invisible del mercado”, sostuvo el presidente del Partido Socialista.
Con el paso por la ciudad de varios precandidatos a presidente, giras y presentaciones de “frentes” nacionales en distintos puntos del país, y algún que otro culebrón menor, el escenario político profundizó la tendencia iniciada en el país tras el pitazo final del partido en que Alemania derrotó al combinado argentino, momento que –tal cual había sido anunciado– sirvió como campana de largada de la prematura campaña de cara al 2015. De política se habló poco. Eje de la nueva crisis del Frente Amplio Unen, Mauricio Marci pasó a pura selfie por Rosario. Aplaudido a cuatro manos por la Mesa de Enlace en el congreso de Aapresid, Sergio Massa se fue de la provincia sin la foto con Carlos Reutemann, ya que el Lole prefirió ponerse a “trabajar por la unidad del peronismo santafesino”. Para no quedarse atrás –ni a la izquierda–, Binner también metió un título en las crónicas políticas periodísticas en las que dejó en claro sus convicciones ideológicas: “Creemos en la mano invisible del mercado”, aseguró a una radio porteña.
PRO y contra de la “derecha moderna”
Si bien en su recorrido por Rosario del pasado martes el intendente de Buenos Aires, Mauricio Macri, dijo que no quiere “interferir en el trabajo de Unen”, y ubicó a su fuerza política como “una tercera vía” entre el oficialismo y la coalición de centroizquierda, el debate alrededor de una posible alianza entre el PRO con el armado de radicales, socialistas, cívicos (y otros), ha tomado cada vez más fuerza, al punto de haber sido el detonante que accionó Fernando Pino Solanas por el cual Elisa Carrió salió eyectada de un acto, cuando el cineasta arengó que en ese espacio “no hay lugar para la derecha moderna”. Vale mencionar que además de “Lilita”, el autor de Sur estaba acompañado en el palco por –entre otros integrantes del Frente Amplio Unen–, Julio Cobos y Alfonso Prat Gay, a quien no se le movió un solo pelo cuando el ex referente de Cine y Liberación exorcizó a los “fantasmas derechistas”.
En medio de las recorridas por barrios rosarinos, y consultado sobre las desavenencias entre Carrió y Solanas por el acercamiento de la diputada al PRO, Macri aseguró no querer “interferir en el trabajo de Unen”. Cuando los noteros locales le preguntaron por declaraciones del diputado nacional del Partido Socialista (PS), Juan Carlos Zabalza, acerca de que para ese partido “no hay ninguna posibilidad de acordar con el PRO” el porteño frunció su napia y respondió: “No sé quién es Zabalza”.
Un Binner a la derecha
El diputado nacional socialista y ex gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, sorprendió a los periodistas porteños de radio Del Plata cuando el jueves pasado aseguró que en el partido que conduce creen todavía “en la mano invisible del mercado, porque en definitiva el paso de la historia sigue siempre presente como forma de evolucionar y arreglar las cuestiones”.
En el programa de Gustavo Silvestre, Binner fue consultado sobre el proyecto del oficialismo nacional que apunta a implementar un nuevo fuero jurídico para el consumidor en el marco de una reforma a Ley de Abastecimiento que el ex gobernador calificó de “disparate”.
Aunque no dejó de asombrar a los periodistas capitalinos por su aparente lejanía con las ideas de centro izquierda, no son los primeros dichos de Binner de este tenor. Desde sus posiciones –cuando la confiscación de la Fragata Libertad por pedido de los Fondos Buitre– a sus señalamientos frente a los gobiernos populares de latinoamérica, el discurso del ex gobernador da cuenta de que su socialdemocracia está en línea con la de los países europeos como España o Francia, donde los partidos socialistas han sido y son parte de la aplicación de las recetas neoliberales.
Declaraciones como esas le valieron a Binner que el año pasado el partido del que es presidente sea expulsado del Foro Social de Sao Pablo, que integran las principales fuerzas de centroizquierda latinoamericana. En esa oportunidad, el actual diputado nacional afirmó que en las elecciones presidenciales de Venezuela, realizadas en 2013, hubiera votado al derechista opositor Henrique Capriles.
Lole vuelve
La explicación del ex gobernador Carlos Alberto Reutemann de por qué plantó a Sergio Massa durante la estancia del tigrense en Santa Fe generó repercusiones hasta el cierre de esta semana que termina. En declaraciones al portal Sin Mordaza, el Lole –quien por temor a escraches de inundados y familiares de muertos por la represión del 2001 rehuye los actos con fecha anticipada– afirmó que no acompañó a Massa en su visita a la provincia porque su prioridad hoy es «la unidad del PJ en Santa Fe» y que para poder lograrla «no es conveniente que se mezcle con lo nacional». El Lole pidió “un gesto de grandeza” a los dirigentes del peronismo provincial como si quisiera adjudicarse la paternidad de la unidad del justicialismo santafesino, aunque referentes de los distintos espacios confirmaron a este escriba que la movida se viene conversando hace rato.
Como se ve hasta ahora, las fichas repasadas (que no agotan las que están en juego), tanto en los armados nacionales como en los provinciales, están más puestas en roscar frentes y alianzas que en definir rumbos, programas, horizontes y un lugar desde el cual pararse ante los conflictos y tensiones del presente. Lejos de las consignas parte aguas, como las que promueve el kirchnerismo a nivel nacional, del estilo “Patria o Buitres”, la mayoría de los sectores con peso específico electoral se mueve en un escenario donde las fronteras ideológicas se evaporan como la bruma de la mañana.
Todos unidos
Un esquema de unidad que contenga a la variada paleta de colores del peronismo santafesino se otea en el horizonte. La idea fue defendida –y caminada– por los allegados del actual diputado nacional Omar Perotti, de quien podría decirse que se encuentra en un punto de equilibrio entre el kirchnerismo y el pejotismo provincial.
El presidente del justicialismo santafesino e intendente de Venado Tuerto, José Freyre, confirmó un acuerdo con senadores y diputados de su partido para una inminente mesa de unidad que apuntará a contener «a todos los referentes y sectores internos, sin exclusiones». Según Freyre, la convocatoria se concretará dentro de quince o treinta días.
El armado se viene urdiendo hace tiempo y –según el psicólogo venadense– fue articulado entre otros con el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia Luis Rubeo, lo que asegura la aprobación de uno de los sectores del kirchnerimo de la primera hora en la provincia: el liderado por Agustín Rossi.
Los otros espacios del kirchnerismo del núcleo duro, La Cámpora y el Movimiento Evita, también vienen acompañando la construcción de la mesa de unidad del peronismo santafesino, aunque con “algunos límites”, según pudo confirmar este medio. Si bien la figura de Reutemann no parece verse como un obstáculo, en esos dos campamentos coinciden en señalar que la base para una mancomunión peronista en Santa Fe deberá darse sobre una unidad de “concepción y programática” en línea con lo construido desde 2003 a esta parte, y con límites claros hacia el PRO y el Frente Renovador.
El padrino de la boda
Luego de anunciar su “noviazgo” con el concejal Diego Giuliano, el activo secretario general del gremio Recolección y Barrido de Santa Fe, Marcelo Pipi Andrada, dejó en claro quién es el padrino de esa posible boda política al encolumnarse detrás del dos veces gobernador y ex piloto de Fórmula 1 Carlos Reutemann. «Apoyamos la propuesta del compañero senador Carlos Reutemann para que haya una mesa de unidad en el justicialismo”, planteó Andrada, quien aseguró estar acompañado por “otras cuarenta organizaciones sindicales del sur santafesino”.
Artículo publicado en la edición 156 del semanario El Eslabón.

