El periodismo ligado al deporte no se queda afuera de la final eleccionaria: Marcelo Lewandowski y Jesús Emiliano palpitan el balotaje entre el ex motonauta y el ex presidente Xeneize.
El fanatismo por la azul y oro de Boca y su relación en el pasado con el mundo del deporte son casi las únicas cuestiones que unen al candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli; y el de Cambiemos, Mauricio Macri. El primero fue uno de los deportistas náuticos más reconocidos a nivel internacional, mientras que el líder del PRO fue presidente de uno de los clubes más grande del país.
Con el fútbol local en su etapa final y sin definiciones importantes, el tema central en la actualidad pasa por el desenlace que se verá en las urnas el próximo domingo 22 entre los dos modelos de país.
Con los relatos de Jesús Emiliano y los comentarios de Marcelo Lewandowski, el eslabón armó la previa del duelo decisivo.
“Ante todo somos ciudadanos y tenemos definiciones desde lo político y lo profesional. Por más que uno esté vinculado al área deportiva. Desde nuestro lugar nos preocupa el país, por eso es que nadie debe estar ajeno a una definición como ésta, en la que hay dos modelos totalmente antagónicos”, aclara el columnista de Canal 5.
Por su parte, el periodista de Radio 2, que desde hace un tiempo colgó el micrófono en transmisiones deportivas, considera “decisivo y fundamental que la política ocupe lugares que tienen que ver con actividades menores” como es el periodismo deportivo, y celebra “que el fútbol esté impregnado por lo político”.
“Siempre lo veo saludable, porque la política es una herramienta para mejorar los tiempos. Defiendo que se instale el diálogo y el debate. Cuando me tocaba narrar los partidos y me planteaban que estaba demasiado politizado, eso para mí era un elogio”, aporta.
Fútbol para todos o para pocos
El programa impulsado por el gobierno nacional que permite que el total de los partidos de Primera División, más cinco compromisos de la B Nacional, lleguen a todos los hogares sin costo alguno, disparó la polémica entre las visiones de Scioli (que plantea continuar con la iniciativa), y de Macri, que busca devolverle al sector privado la televisación del deporte más popular.
Así lo ve también Lewandowski, actual comentarista de las transmisiones de FPT: “Las intenciones sobre este tema están claras por lo que han demostrado uno y otro: la participación decidida del capital privado, que propone el PRO; y el sostenimiento de este sistema, que propone el candidato del oficialismo”.
El conductor del programa Hoy es siempre, todavía coincide en remarcar que “sería tremendo que se saque” el derecho adquirido por el ambiente futbolero, y recuerda que “cuando el fútbol era privado, el común de la gente lo pagaba a través del cable y después del decodificador, pero hay que decir que el Estado en aquel momento era el patrocinante más importante que tenía el fútbol privado, así que lo pagábamos dos veces”, porque en tiempos en que la pelota la controlaban Torneos y Clarín, “también lo bancaba en gran parte el Estado, por lo que resultó un buen negocio tomar el FPT, además de ser el fútbol un disparador cultural muy importante”.
Para ejemplificar la ideología macrista para con el deporte, el relator rememora la etapa del actual Jefe de Gobierno porteño como titular xeneize de Boca, donde “mucha gente hizo grandes negocios, salvo Boca”, ya que “la actividad privada utilizó al club y le sacó un negocio maravilloso” con la venta de algunos jugadores. Además le adjudica los logros futbolísticos “a la capacidad de Carlos Bianchi y no a Macri”, y advierte: “No creo en las sociedades privadas para el fútbol, los ejemplos en nuestro país siempre fueron muy malos y en el mundo también: los dos clubes más importantes del planeta, Real Madrid y Barcelona, son de los socios”.
Como contrapartida, el director de Radio Sí se entusiasma con la “continuidad de las políticas estatales a través del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard), que “seguirá dando un sustento en lo económico para proyectar a distintas figuras y sostener un programa de desarrollo en otras áreas que van más allá de los deportes conocidos”.
“Argentina ha proyectado muchas figuras y sentó las bases de un proyecto para distintas disciplinas que puedan seguir creciendo, con algo que siempre faltó que fue la cuestión económica destinada al sostenimiento de esos proyectos. Ese impuesto del abono del celular que todos pagamos y que se vuelca al área deportiva, es un hecho muy importante”, añade.
Un modelo 90, y uno actual
En la semana previa a la carrera por el sillón de Rivadavia, los entrevistados dejaron bien en claro las diferencias con las que se encontrarán los ciudadanos en el cuarto oscuro. Fuera del aire, se sacaron el traje de periodistas y se calzaron la pilcha del ciudadano común. Para Lewandowski “la llegada de la derecha al gobierno (representada por Mauricio Macri) con un modelo neoliberal que vimos con crudeza en los noventa, me preocupa mucho. No como periodista, sino como sociedad”.
“No podemos retroceder y pensar que los Melconian, los Cavallo, los Espert puedan llevar sus modelos económicos en el país”, advierte el Gallego, y agrega: “Más allá de los errores que se hayan cometido y que la gente pueda estar disconforme, la llegada de la derecha nuevamente, con la apertura de las importaciones que daría marcha atrás en la incipiente industrialización, me preocupa mucho”.
En tanto, Jesús Emiliano comienza aclarando que la disputa por la presidencia la darán “dos modelos distintos” de país “aunque el discurso dominante plantea que son parecidos, hasta incluso desde sectores de izquierda y del propio socialismo en la provincia, que votarán en blanco”.
Y los describe: “Uno plantea un Estado presente, mucho más cerca de la sociedad y del que menos tiene. El candidato de enfrente, que busca romper con este tiempo, me preocupa por la postura de dejar librado al mercado porque supuestamente el Estado no lo puede hacer”, dice el relator, y concluye: “Que la mano privada sea fundamental es llamativo, cuando ha quedado demostrado que han sido los grandes responsables de la debacle en el final de los 70 y en el brutal neoliberalismo de los 90”.
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