
Este sábado se producirá un hecho histórico en el fútbol argentino: el mejor jugador de todos los tiempos, dirigirá por primera vez a la selección nacional en un partido de carácter oficial. Comienza 19.10 y, como no debería ser de otra manera, se podrá ver por televisión abierta. Diego, fiel a sus principios, armó un equipo bien ofensivo: un líbero y dos stoppers en el fondo, cuatro leones en el medio, y arriba Los tres chifladitos.
El partido se llama Argentina-Venezuela pero es un hecho anecdótico. Tiene que ver con las eliminatorias sudamericanas para el Mundial que rodará en tierras sudafricanas en 2010 pero la cuestión tampoco pasa por ahí. Habrá jugadores de la talla de Messi, Tévez, Agüero… Pero lo único que importa es que el sábado, en el banco del Monumental y con la pilcha de Director Técnico del seleccionado mayor de fútbol, estará sentado, por primera vez en un partido por los porotos, Diego Armando Maradona.
Los once del Diez
Maradona, fiel a sus principios, armó un equipo meramente ofensivo. Tres en el fondo repartidos entre la experiencia del eterno Pupi Zanetti, la tozudez del Gringo Heinze y la sangre joven de Marquitos Angeleri. Un mediocampo dispuesto a romper cualquier intento contrario y a edificar los propios: El león Maxi Rodríguez por la derecha, Jonás Gutiérrez y su ida y vuelta por el sector izquierdo, y una dupla de volantes centrales bien funcional: Gago que marca y distribuye, y Mascherano, capitán y emblema de la nueva selección maradoniana de fútbol. Y arriba los tres chifladitos: Messi, Tévez y Agüero.
Un viejo conocido
Venezuela no es un rival más para el seleccionado argentino de fútbol. Y si no lo cree, lea lo que sigue:
La mayor goleada conseguida por la celeste y blanca fue justamente ante Venezuela a quien le propinó un lapidario 11 a 0 en la cancha de Rosario Central por la Copa América de 1975. Los tantos fueron convertidos por Daniel Killer (3), Américo Gallego, Osvaldo Ardiles, Mario Kempes (3), Mario Zanabria, Ramón Bóveda y Leopoldo Jacinto Luque.
El primer grito de Gabriel Omar Batisuta con la camiseta de la selección fue ante la Vinotinto el 8 de julio de 1991. Argentina debutaba en la Copa América de aquel año que se disputó en Chile y el Bati comenzabael idilio que lo llevaría a ser, en la actualidad, el máximo goleador de la historia de nuestro seleccionado.
El último gol que convirtió Daniel Alberto Passarella con la camiseta nacional, se lo marcó al combinado venezolano. Fue de tiro libre en San Cristóbal, en el partido inicial de las eliminatorias que clasificaban al glorioso Mundial de México de 1986.
La era de Marcelo Bielsa, como entrenador nacional, arrancó el 3 de febrero de 1999, día en que su seleccionado visitó a Venezuela en Maracaibo. Argentina ganó aquel amistoso por 2 tantos a 0 con goles de Walter Samuel y Marcelo Gallardo.
Argentina nunca perdió ni empató, de manera oficial, con Venezuela. Las estadísticas marcan que ambos seleccionados se enfrentaron en 15 ocasiones, con igual cantidad de victorias albicelestes y que los argentinos gritamos 62 goles contra los 8 de los venezolanos.
La palabra de Dios
Un boom monumental: "Quiero que la cancha de River explote y que los jugadores se vayan aplaudidos. Quiero un equipo con posesión de balón, que sepa a qué jugamos y que sepa a quien tenemos enfrente. Jugadores motivados y que ataquen siempre".
Demasiada presión: "Presión tiene hoy en la Argentina el tipo que sale de su casa y no sabe si puede llevar 10 mangos al otro día. No existe la presión en el fútbol, existe la responsabilidad y es la que tienen los jugadores".
Palo pa Riquelme: "Estamos haciendo un grupo fenomenal, donde no hay jugadores que se cortan solos. Hay 26 cabecitas que se pusieron de acuerdo para tirar para adelante. El comportamiento del grupo es ideal".
No lo soñé: "Vivo el sueño con mucha intensidad. Estoy en un lugar que hace un año atrás no creía estar".
Que se vengan: "Todo está mucho más parejo y Venezuela ha crecido, sin dudas, pero la historia no se compra. Debemos hacerle pesar la historia en el Monumental. Si Venezuela quiere venir a atacarnos, no va a poder."
Un Lío grande: "Ojalá Messi salga ovacionado de la cancha de River como alguna vez me pasó a mí. El que es el mejor del mundo en el Barcelona, lo es en Argentina, en Camerún y en cualquier parte del mundo".
Topo Gigio: "Soy el director técnico de la selección y asumí todos los problemas que puedo llegar a tener y pueda solucionar. Sé que no le hice daño a nadie y estoy muy tranquilo. Hice todo para que saliera bien y no se dio, pero no puedo manejar a la gente. Nunca me gustó comprar a la gente a través de algo.No tenemos a Román y hay que adaptarse, no tenemos ese jugador con el último pase, pero tenemos grandes jugadores que pueden hacerlo muy bien. Las funciones estarán más distribuidas. Yo estoy muy tranquilo con los que están acá."
Narigón del siglo: "Carlos estuvo al lado nuestro en estos días y eso sirvió para unirnos. Hablamos de muchas cosas. Ahora está todo bien y esto nos sirvió para aclarar algunas cosas. Obviamente no voy a contar lo que hablamos, pero se fortaleció la relación."
No hay más lugar, señor no hay más lugar
La presencia por sí sola de Diego Armando Maradona provoca revoluciones en cualquier parte del mundo. Y Argentina no es la excepción. Se vendieron casi todas las localidades disponibles para presenciar el debut del Diez como entrenador nacional y se espera una recaudación récord que rondaría el millón de dólares. Queda un remanente de algunas plateas y por supuesto, el millonario negocio de la reventa.
