
En un partido realmente espantoso, la academia de Avellaneda acertó una y se llevó el premio gordo en la lucha por no descender. El planteo de Merlo fue demasiado amarrete y la multitud que copó el Gigante se cansó de pedir a Equi y Kili González pero sólo el enganche ingresó en el complemento. El gol lo hizo Sosa de tiro libre.
Central y Racing pisotearon la historia, maltrataron como nunca a la pobre pelota y brindaron un espectáculo tétrico en el Gigante de Arroyito. el partido fue acorde a las realidades que padecen las dos academias del fútbol argentino y que por algo hace rato no pelean títulos si no descensos.Pero fue peor de lo que se esperaba.
Caruso obviamente dispuso un planteo que apuntaba a ensuciar el juego hasta el hartazgo, tratar de que los minutos corran y, si se llega a presentar, intentar lastimar en alguna pelota parada. Pero nada más. Y le salió bien.
Merlo curiosamente también, armó un equipo que se preocupara más por no ser vulnerado que por herir al contrario. Dejó en el banco al único capaz de generar juego limpio y volvió a improvisar con Zarif que, pobre, nunca termina de entender a qué y de qué debe jugar. Y le salió mal.
Desde el inicio quedó en claro que el choque de las academias versión 2009 no iba a quedar en el recuerdo d eninguna de las casi 40 mil almas que coparon el Gigante. La pelota se la pasó por los aires y ninguno de los 22 jugadores tuvo verguenza en revolearla hacia cualquier parte o en tardar una eternidad en atarse los cordones. La cuestión era no surir un gol. Y por ahí, en un corner o en algún tiro libre cerca del área… tratar de hacer uno.
Difícil comentar semejante espectáculo y mucho más aún, encontrar jugadas de riesgo para analizar. Pero como hay que hacerlo digamos que Central tuvo dos en los pies de Caraglio y el gordo no las pudo aprovechar, y que Racing llegó un par de veces por intermedio de Lugüercio pero nada más. La cosa pintaba para un gran cero a cero, de esos que el maestro uruguayo Eduardo Galeano catalogó de "dos bocas abiertas.. Dos bostezos".
Pero apareció la bendita pelota parada con la que soñaban ambos técnicos y Franco Sosa, cuya camiseta a rayas tenía los colores celeste y blanco, la mando adentro con una gran ayudita del arquero canalla Broun, y por eso Racing ganó. Nada más.
Merlo quiso ganarle a Caruso… jugando a lo Caruso. Y por supuesto le fue mal.
Síntesis
Central 0: Jorge Broun, Guillermo E. Burdisso, Nahuel Valentín, Walter D. Ribonetto, Pablo M. Lima; Moreno y Fabianesi, Leonardo L. Borzani, Matías L. Escobar, Omar Sharif; Emilio J. Zelaya, Milton Caraglio. DT: Carlos R. Merlo
Racing 1: Pablo A. Migliore, Franco S. Sosa, Lucas E. Aveldaño, Matías Martínez, José Schaffer, Franco Zuculini; Martín Wagner, Claudio Yacob, Adrián Lucero, Leandro González, Pablo A. Lugüercio. DT: Ricardo Caruso Lombardi
Goles: 27’ST Franco S. Sosa (Ra)
Cambios: 0’ST Ezequiel González por Omar Zarif, 13’ST Sebastián Grazzini por Leandro González, 25’ST José L. Vizcarra por Emilio J. Zelaya, 32’ST Andrés Franzoia por Moreno y Fabianesi, 35’ST Rubén Ramírez por Pablo A. Lugüercio, 42’ST Gabriel I. Mercado por Adrián Lucero
Amonestados: 25′ PT Matías Martínez (Ra) , 43′ PT Matías L. Escobar (RC) , 36′ ST Pablo A. Migliore (Ra)
Estadio: Rosario Central.
Calificación: Regular Arbitro: Gustavo Bassi – Regular
