El canciller Jorge Taiana recibirá, a partir de las 15, en su despacho, al embajador chino en Buenos Aires, Gang Zeng. La tensión surgió luego de que el gigante asiático impusiera trabas al ingreso de aceite de soja local, lo que puso en peligro un negocio que este año podría sumar 2.000 millones de dólares. Según voceros de gobierno, se buscará reanudar la venta de aceite de soja y no profundizar las disputas comerciales por proteccionismo. La medida asiática, aunque tiene fundamentos técnicos, se lee en algunos sectores como una represalia por el freno a importaciones desde China en sectores sensibles de la industria nacional.
La intención es expresar al funcionario asiático “el malestar y la preocupación” del gobierno por el bloqueo al aceite de soja argentino. Todo en medio del reclamo de empresarios de la cadena sojera para que el Gobierno encare “con seriedad” la discusión con China. El vicepresidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja), Miguel Calvo, consideró que “hay que ponerle todos los cañones” al conflicto con China, a fin de descomprimirlo cuanto antes. Otros referentes del sector consideraron que China no puede prescindir abruptamente del aceite de soja, o en su defecto del poroto, local.
En paralelo a las gestiones de Taiana, una delegación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), encabezado por su vicepresidente, Carlos Paz, se encuentra en Beijing desde este fin de semana. Los técnicos viajaron a China para negociar carnes y frutas, pero el boicot a los aceites de soja se constituyó en el principal motor de la misión. En ese marco, la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) propuso que se acuerde un encuentro bilateral de especialistas “para subsanar cualquier mal entendimiento en el comercio bilateral”.
El gobierno chino confirmó el jueves su decisión de bloquear el arribo del aceite de soja argentino “con residuos de solventes con un nivel superior a 100 partes por millón”. Según trascendió, el año pasado menos del 33% de los envíos argentinos del producto estaban en ese rango.
Antes de iniciar las conversaciones, desde Cancillería se expresó la necesidad de ser muy cuidadosos y analizar muy bien los alcances de las restricciones técnicas desde China.
En realidad, la normativa que prohibe el ingreso de los aceites de soja con residuos de solventes con más de 100 partes por millón rige en China desde 2003. Pero tras cuestionamientos de la industria local, ambos gobiernos firmaron un acuerdo en enero de 2005 por el cual China se comprometía a que la normativa no afectaría el flujo comercial bilateral.
El aceite de soja es el segundo rubro del comercio bilateral. El año pasado, China compró 1,83 millones de toneladas de aceite de soja argentino, (76% del total que
importó).
La primera reacción en el mercado local fue una baja en el valor del aceite, que terminó en u$s 799 FOB la tonelada el miércoles. En el exterior, en tanto, la novedad tuvo el efecto opuesto: en Chicago, el aceite de soja con entrega en mayo repuntó casi 2% el jueves para terminar por encima de u$s 850 la tonelada (ver aparte).
(Fuente: El Cronista Comercial)
