
Un brote de cólera se ha cobrado ya 220 vidas en Haití según cifras oficiales. Las autoridades sanitarias intentan frenar el avance de la epidemia que azota al país a 10 meses del devastador terremoto que arrasó con la nación más pobre del continente americano.
Los focos de infección están, hasta la fecha, concentrados en el centro del país, en Artibonite y en la región de la meseta central, al norte de la capital.
El objetivo de las autoridades haitianas y de las organizaciones humanitarias es de contener la epidemia para evitar que ésta gane la ciudad capital, Puerto Príncipe, o los campos de refugiados que albergan a más de un millón de personas sin hogar en condiciones de higiene deplorables.
Las elecciones presidenciales tendrán lugar el 28 de noviembre en Haití, donde 300 mil personas murieron en el terremoto del 12 de enero, y se ignora si la epidemia afectará el comportamiento de los votos.
Según las estaciones de radio de Puerto Príncipe, las víctimas de diarrea y vómitos han sido hospitalizadas en los centros de salud situados a algunos kilómetros de la capital donde los casos de decesos han sido denunciados.
Por otra parte, cinco primeros casos de cólera fueron confirmados en Puerto Príncipe, los cuales reforzaron el temor a una posible propagación de la epidemia en la capital haitiana y hacia los campos de refugiados. “Tenemos cinco casos confirmados en Puerto Príncipe (…) Han sido diagnosticados y aislados rápidamente”, declaró a Reuters, Imogen Wall, la vocera de servicios humanitarios de la ONU en Haití.
El gobierno ha hecho un llamado a los haitianos para que limiten sus desplazamientos a fines de evitar la concentración de personas en zonas afectadas por la enfermedad. El premier haitiano ha pedido a los sectores privados del país que ayuden al gobierno a conseguir colchones y provisiones de agua potable para los enfermos que colman los hospitales.
Cerca de 3000 personas están hospitalizadas en nosocomios y centros de salud que están siendo sobrepasados por la situación. El cólera, una enfermedad infecto-contagiosa causada por una bacteria, provoca violentas diarreas. En ausencia de tratamiento inmediato basado en una inmediata rehidratación, la perdida gravísima de líquidos puede devenir en muerte.
(Fuente: Le Monde)
