
El señor I recorre con la memoria el continente y comprueba que la ley de medios es la pelea de fondo en varios países. Correa da la batalla en Ecuador. Lula lo intentó en Brasil y le dejó la tarea a Dilma. Y ahora Venezuela, donde los monopolios no ganan ni para sustos: La Asamblea Nacional aprobó, con el voto de la mayoría chavista, las reformas a las leyes Orgánica de Telecomunicaciones y de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que ahora serán remitidas al Ejecutivo nacional. La ley argentina se destaca en este contexto como una de las más modernas y revolucionarias del continente. "Quizás por eso enfrenta una oposición tan cerrada, proporcional a los intereses afectados", reflexiona el señor I. "Pero veamos qué les logró arrancar Hugo Chávez a los feroces monopolios de los medios venezolanos", invita.
La primera de las iniciativas aprobadas por la Asamblea Nacional reemplaza a la Ley de Telecomunicaciones del 2000 y fue aprobada con el voto de la mayoría socialista y el rechazo de las bancadas opositoras de
Podemos, Frente Humanista y Patria para Todos. Entre sus principales disposiciones, la ley declara de interés público al sector, prohíbe la inversión extranjera en radio y televisión y establece la entrega de concesiones por un máximo de 15 años, renovables, en lugar de los 25 actuales.
Además, la iniciativa permite al Estado "proceder a la reversión de los bienes afectados al servicio", en caso de "extinción" de los permisos que son catalogados de "personalísimos" y no pueden ser transferidos ni vendidos. En la ley se suprimió un polémico artículo que creaba un punto único de acceso a Internet en el país.
El presidente de la Comisión Permanente de Ciencia, Tecnología y Medios de Comunicación de la Asamblea, Manuel Villaba, consideró que el debate "demostró una vez más que el Estado venezolano respeta la libertad de expresión" y consideró a la nueva norma "perfectamente ajustada a lo que es la Constitución nacional".
Antes, la mayoría oficialista legislativa había sancionado una reforma a la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que regula los contenidos en internet, de la misma manera que lo hace en los medios audiovisuales.
Según el texto legal, serán sancionados en la web, al igual que en los medios, los mensajes que pudieran "hacer apología del delito", "fomentar zozobra en la ciudadanía" o los destinados a "desconocer a las autoridades".
La Ley prohíbe también la transmisión de contenidos con elementos de sexo, y los que puedan incitar y promover el odio y la intolerancia por razones políticas, religiosas, diferencia de género por racismo o xenofobia. También quedan vetados aquellos mensajes que puedan constituir manipulaciones mediáticas, apologías del delito, inducir
al magnicidio o emitir ofensas a autoridades.
