Inmerso en un profundo pozo futbolístico, agravado por las divisiones en el seno del plantel, el rojinegro volvió a perder en su estadio. Los hinchas insultaron al equipo y después colgaron banderas amenazantes en la zona de vestuarios.

La nueva derrota como local y los flacos cuatro puntos que el equipo de Sensini acumula cuando se llevan disputadas seis fechas del campeonato, fueron demasiado para los hinchas rojinegros. Las banderas que metieron presión desde el inicio del encuentro, estratégicamente colgadas en el alambrado de la popular local, se mudaron al sector de estacionamientos para que aquellos jugadores que no la habían visto la pudieran leer bien.

Hubo insultos, canticos agraviantes y el plantel debió esperar varios minutos para poder retirarse del estadio. No hubo conferencia de prensa y los referentes Schiavi y Bernardi dialogaron mano a mano con los enardecidos simpatizantes que gritaban aquello de “la camiseta de Newell’s, se tiene que transpirar…”.

Estaba escrito

La historia arrancó torcida desde el vamos. El equipo del Parque salió tarde al campo de juego y el árbitro Luis Álvarez expulsó a Roberto Sensini antes del inicio del encuentro. Como si las desacertadas declaraciones de algunos de los referentes del plantel (hacia adentro y para con la dirigencia), no alcanzaran para enrarecer el clima previo al choque con Argentinos, único equipo que se mantiene invicto en el campeonato.

Pero como siempre se puede estar peor, antes de los cinco minutos de juego, la Lepra ya perdía en su estadio y ante su gente. Esa que demostró fidelidad a lo largo de los últimos años pero que ayer colgó banderas que exigían “dejar todo por esta camiseta” y “defender a muerte estos colores”.

El gol de Rius fue un verdadero mazazo para todo el pueblo rojinegro. Porque está claro que a los problemas internos, las peleas y los rumores de fracturas en el grupo, se los acalla con resultados positivos y que si Newell’s hubiera cosechado a esta altura unos cuantos triunfos más, nadie hablaría de lo que dijo Schiavi o lo que ladró Bernardi.

Lo cierto es que de ahí en más, la Lepra fue decididamente a buscar el empate y fustigó durante gran parte del encuentro a su rival. Le cascoteó el rancho, como se dice en el lenguaje tribunero. Pero no hubo caso… la historia ya venía torcida mucho antes del gol de Argentinos y terminaría mucho peor de lo que imaginaban propios y extraños..

Qué bicho de porquería…

A pesar del cimbronazo inicial, la Lepra se las ingenió para reacomodar piezas y superar ampliamente a su rival en cuanto a tenencia del balón y a gozar de mayor cantidad de chances de gol. Pero no lo pudo ni lo supo aprovechar.

Sperdutti desperdició un par de remates, Lema cabeceó solo pero no le acertó al arco, Camacho tuvo varias pero ninguna entró y Cobelli, que viene pidiendo pista y no le dan, también se quedó con el grito atragantado en los pocos minutos que estuvo en cancha y Navarro, con unas cuantas atajadas importantes, dejó en claro que no es casualidad que su equipo sea el único invicto que le queda al campeonato y que el Bicho tenga la defensa menos vencida del Clausura.

Aunque resulte paradójico, teniendo en cuenta la despedida que le brindaron los hinchas a los integrantes del plantel y el resultado final, Newell’s jugó mucho mejor que en varios de los partidos anteriores y, sin lugar a duda, mereció mejor suerte. Pero cuando más cerca estaba de alcanzar la igualdad, se descuidó y bajó la guardia. Y el Bicho no perdonó.

El fútbol, de un largo tiempo a esta parte, depende en un gran porcentaje de lo unido y comprometido que esté el grupo humano. Algo que en el plantel leproso dejó de ocurrir desde el preciso momento en que se empezaron a filtrar, por las fisuras que aparecieron en las paredes del vestuario rojinegro, esas cuestiones internas que los jugadores defienden a rajatabla.

De ahí que la gente se pregunte sorprendida cómo puede ser que el mismo equipo que araño el campeonato hace un par de temporadas y que se codeó con los mejores equipos del continente en la Copa Libertadores, hoy se encuentre en el fondo de la tabla de posiciones. La respuesta la dio hace rato el gran Martín Fierro de José Hernández: “…si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera”.

_________________________________________

Síntesis

Newell’s 0: Sebastián Peratta; Lema, Rolando Schiavi y Cichero; Estigarribia, Bernardi, Villalba y Camacho; Tonso; Bieler y Sperdutti. Técnico: Roberto Sensini.

Argentinos 2: Navarro; Pistone, Sabia, Gentiletti y Escudero; Rius, Mercier, Laba y Emilio Hernández; Franco Niell y Santiago Salcedo. Técnico: Pedro Troglio.

Goles: 5m Rius y 79m Bogado (ARG).

Cambios: 45m Mauro Bogado por Hernández (ARG); 53m Cobelli por Tonso (NOB); 73m Blandi por Salcedo (ARG); 75m Faravelli por Bernardi (NOB); 81m Almirón por Sperdutti (NOB) y 83m Berardo por Rius (ARG).

Amonestados: Camacho, Bernardi, Schiavi y Cichero (NOB); Navarro, Sabia, Rius, Laba y Niell (ARG).
Expulsados: Sensini (NOB) y Troglio (ARG), ambos por demorar la salida de sus respectivos equipos al campo de juego.

Árbitro: Luis Álvarez.
Estadio: "Marcelo Bielsa".

Comentarios
Más notas relacionadas
Más por Santiago Garat
Más en Deportes
Comentarios cerrados

Sugerencia

El Gobierno defendió la presencia de Aldo Rico en el desfile en Tucumán

“Lo de los Carapintadas es cosa vieja, no creo que haya puesto en jaque a la democracia”, …