Los municipales en negro reclaman el pase a planta permanente.
Los municipales en negro reclaman el pase a planta permanente.

Los trabajadores de la repartición municipal, que vienen exigiendo el pase a planta permanente de los precarizados, entre otros reclamos, denuncian que desde el Palacio de los Leones los “ningunean” y los "aprietan".

“Ni socialista, ni popular, esta es la Muni que no para de negrear”. Los cánticos se suceden, recorren las calles de la ciudad, apoyados con banderas y bombos, trabajadores disfrazados, repletos de colores, algunos bailan a pesar de la rabia y el cansancio, a pesar de los aprietes, las amenazas, los ninguneos.

La Municipalidad de Rosario insiste en desconocer el conflicto: “no existen trabajadores en negro en la Municipalidad de Rosario”, declara el intendente en los medios de comunicación. En realidad, lo que debería haber dicho el intendente, es: “no existen”, y punto. Ya lo sabemos, La Muni no nos reconoce, no nos registra, ni como trabajadores ni como personas. Transmite órdenes, nos exige, nos evalúa, nos controla, pero no sabe cuándo ni cuánto cobramos, ni bajo qué modalidad de contratación vamos a trabajar este año –y hay compañeros que hace más de dos meses están realizando sus tareas–. Sabe mucho, demasiado, a la hora de exigir –lo hacen mejor incluso que una empresa privada– pero se declara totalmente incompetente a la hora de dar cuenta de su rol como empleadora.

La Municipalidad es experta en el manejo de los recursos humanos que sostienen sus políticas “progresistas”: sabe donde están las llagas, dónde poner el dedo, cómo hacer para que el personal NO se organice, alentando y gestionando los miedos y el individualismo, chantajeando con promesas que incumple sistemáticamente, desgastando en una guerra de baja intensidad a los trabajadores que se organizan para reclamar derechos mínimos y condiciones dignas de trabajo.

La Municipalidad gestiona el Estado como lo haría una trasnacional. Sus trabajadores son recursos, gastos, cosas que pueden sacarse y ponerse –eso hace con los contratos basura: hoy te llamo, mañana te despido–, objetos útiles para sacar provecho electoral. Excelentes alumnos de la tradición neoliberal. Siguen vivos, hoy más que nunca, en la medida en que ya no se los puede identificar tan fácilmente, escondidos detrás de un rótulo que los trasviste (“socialistas y populares”).

Detrás de nuestras palabras hay bronca, y no la vamos a ocultar (no somos tan expertos como ellos es el arte de la simulación). Detrás de nuestras palabras hay angustia, y en algunos casos desesperación (hay familias enteras que dependen de nuestros ingresos). Pero detrás de la angustia y de la bronca, hay otra cosa, más importante todavía, y es nuestra determinación, nuestra tenacidad, la convicción de sabernos luchadores además de trabajadores, que vamos a seguir organizados y unidos, más allá de las amenazas y el chantaje, las estrategias disuasorias, que el poder siempre despliega para contener el avance de los trabajadores que se deciden a luchar todos juntos por sus derechos.

Foto: Indymedia

 

Comentarios
Más notas relacionadas
Más por Admin
Más en Ciudad
Comentarios cerrados

Sugerencia

El Gobierno defendió la presencia de Aldo Rico en el desfile en Tucumán

“Lo de los Carapintadas es cosa vieja, no creo que haya puesto en jaque a la democracia”, …