Carlitos Tévez tuvo que ser custodiado por la policía, a la salida de un entrenamiento, por la presencia de furiosos hinchas del Manchester City que le reprocharon su actitud en el choque ante el Bayern, en el que el Apache –según el DT Claudio Mancini– se negó a ingresar como suplente.
Los agentes escoltaron a Tevez, último goleador de la Premier League inglesa, hasta su vehículo particular, y aunque el ex jugador de Boca levantó su pulgar a los simpatizantes, la actitud hostil de los seguidores no cambió, informó DPA.
"Si queremos mejorar como equipo, Carlos no puede jugar ya más con nosotros", apuntó Mancini tras la caída en Alemania por 2 a 0, por la segunda fecha de la Liga de Campeones de Europa.
De todos modos, Tevez desmintió este miércoles haberse negado a ingresar a los quince minutos de la segunda parte y pidió disculpas a los hinchas por un "malentendido".
"Quisiera pedir disculpas a los hinchas del Manchester City, con los que siempre tuve una relación muy fuerte, por cualquier malentendido que pudiera haber ocurrido en Münich", dijo el argentino en un comunicado.
"Ellos saben que cuando estoy en la cancha siempre doy lo mejor por el club. En Münich había calentado y estaba listo para jugar", añadió. "De cara al futuro, estoy listo para jugar cuando haga falta y para cumplir con mis obligaciones", remarcó.
"Quiero afirmar que nunca me negué a jugar. Hubo algo de confusión en el banco y creo que mi posición fue malentendida", completó el futbolista en el comunicado.
Fuente: Télam
