Atención estimados delegados y dirigentes sindicales: desde las bases rosarinas clamamos por instalar con urgencia en la agenda de las discusiones paritarias la licencia futbolística, es decir el sacrosanto derecho a tomarse un descanso el día después de las grandes desazones que nos provocan los clubes de nuestros amores.
Y ojo que no es joda, que no se trata de enarbolar demagógicamente una bandera abstracta, de hacer una campaña para la tribuna.
La idea es instaurar legalmente de una vez un derecho largamente adquirido con grandes sufrimientos, con jornadas de alta tensión, con expresiones de pasión tan intensas como para quedar de cama, por lo que se debe apuntar a una reglamentación correspondiente, que tiene que instrumentarse a través de algún tipo de registro del “trabajador hincha”, que debería dar cuenta de su fidelidad a sus colores a través de una serie de requisitos como por ejemplo mostrar la cuota societaria al día o saber la formación titular.

