
Vos sos Charlie Hebdo ¿y ellos quiénes son? ¿Isis, Al Qaeda, la CIA? La masacre de Francia volvió a alimentar las mentes paranoicas de unos pocos trasnochados, algo proclives a las teorías conspirativas como la de este cronista; aunque también se alzaron en ese sentido las voces de analistas de la política internacional que sí tienen legitimidad e información para analizar la cuestión. Es que cuesta sobremanera pensar que el hecho repudiado por todo el orbe, especialmente el mundo islámico, que sirve –desde una mirada fría y pragmática, si se quiere– más que nada para construir legitimidad y profundizar la estrategia guerrerista de Estados Unidos y la OTAN, esté planificado por quienes tienen a las primeras potencias occidentales como enemigo. «Si parece un pato, nada como un pato y grazna como un pato, entonces probablemente sea un pato», reza el test humorístico que perfectamente se puede utilizar para reflexionar acerca de la conducta de los definidos grupos terroristas, supuestamente musulmanes.
Sobre el supuesto de especulaciones como las aquí planteadas, se han multiplicado cientos de videos y publicaciones de ignotos pasquines virtuales que pretenden denunciar que lo ocurrido en Francia ha sido un perverso montaje, sin más que reinterpretar algunas de las filmaciones y agitar un poco la paranoia colectiva. Algo similar ocurrió hace un tiempo cuando el atentado a las torres gemelas en Nueva York. Ese tipo de operaciones berretas, de tan truchas que son, generan el efecto contrario al que presuntamente quieren demostrar. Para acercarse al mensaje profundo de lo que ha ocurrido en Charlie Hebdo o en las Torres Gemelas, no importan tanto las imágenes reveladoras, como el sentido político de las acciones, las consecuencias de los hechos y el contexto en el que se cometen.
Una mirada latinoamericana
“Es absolutamente burdo, anti-verdad y sin seriedad, atribuir un hecho simplemente con el argumento de que actuó un comando islamista por una caricatura de Mahoma, cuando han salido muchas caricaturas en ese medio. ¿Cómo no pensar si eso no fue un atentado de falsa bandera?”, reflexionó por estos días la prestigiosa analista de política internacional, Stella Caloni. En una extensa entrevista publicada en el portal La Señal Medios, la periodista argentina abundó en ese sentido. “Ponen dos sospechosos, ponen dos fotografías, resulta que uno de ellos puede hablar con la televisión, pueden huir por toda la ciudad con las armas, todos encapuchados. Es muy extraño”, indicó la periodista, para quien da la sensación que hubo un “mismo titiritero para los provocadores y los asesinos”.
“Hace dos años, hubo otro tipo de accionar con una masacre de mujeres kurdas, dirigentes, que estaban exiliadas en Francia, que se solidarizaban con los kurdos atacados en Kobani, entraron y las mataron de la misma manera”, recordó Caloni, y pidió abrir la perspectiva de análisis para pensar el tema: “Tienen que verse varias cosas, si son de Al Qaeda, del Estado Islámico, del Isis o lo que sea. En todos, está detrás de ellos la mano de la OTAN, la mano de los países que integran la OTAN”.
Según la experimentada analista, tanto Al Qaeda como los talibanes “fueron una creación de la CIA” y “fueron parte de esta guerra por intereses económicos, por el petróleo, por la ocupación de territorios”.
De acuerdo a la mirada de Caloni “cuando se le dice islamistas a estos grupos se está afectando a millones de personas que no tienen que ver con esta violencia de los grupos fundamentalistas». Y añadió: “Este atentado está pensado y ejecutado desde el punto de vista de la guerra sucia. Atacan al corazón de la cultura en Francia, a un semanario, gente ligada con el arte. Es el perfecto atentado para causar el efecto que ha causado que, por otra parte, es lógico que cause”. “Estos muchachos pueden ser los asesinos pero, ¿quién los manda?”, concluyó la analista.
Una mirada norteamericana
En el otro extremo continental e ideológico, el ex subsecretario del Tesoro de Estados Unidos de la gestión Reagan, Paul Craig Roberts, llegó a conclusiones similares a partir de analizar el contexto de intereses en juego sobre los que impacta el atentado, y aseguró que el ataque a Charlie Hebdo fue una operación de bandera falsa «diseñada para apuntalar el estado vasallo de Francia ante Washington».
A través de un artículo publicado en su web, el ex funcionario yanqui afirmó que «los sospechosos pueden ser tanto culpables como chivos expiatorios”, y agregó: “Basta recordar todos los complots terroristas creados por el FBI que sirvieron para hacer la amenaza terrorista real para los estadounidenses».
«La Policía encontró el carnet de identidad de Said Kouachi en la escena del tiroteo (cerca de la sede de Charlie Hebdo). ¿Les suena familiar? Recuerden que las autoridades afirmaron haber encontrado el pasaporte intacto de uno de los presuntos secuestradores del 11-S entre las ruinas de las torres gemelas”, recordó.
“Una vez que las autoridades descubren que los pueblos occidentales estúpidos van a creer cualquier mentira transparente, van a recurrir a la mentira una y otra vez», dijo el economista sin pelos en la lengua, y sostuvo que las agencias de su país han planeado operaciones de falsa bandera para crear odio contra los musulmanes y reforzar la esfera de influencia de Washington en los países europeos.
El ex funcionario estadounidense se pregunta en su artículo quién se beneficia ante el atentado, y se responde: “Francia no, los musulmanes no”, para luego afirmar que el principal beneficiario es “la hegemonía mundial estadounidense”.
Dibujados a su imagen y semejanza por las agencias de inteligencia norteamericana, instruidos por sus servicios militares desperdigados por todo Medio Oriente desde Yemen a Afganistán, inventados para derrocar gobiernos adversos a los intereses de la Casa Blanca, los “terroristas islámicos”, a juzgar por sus acciones, se presentan como la excusa ideal para desatar la maquinaria bélica que permite al imperio norteamericano, los países “aliados” y sus corporaciones, conservar y extender su dominio en buena parte del planisferio. Si fueron formados por ellos, actúan como ellos les enseñaron, disparan como ellos y sus actos son funcionales a ellos, entonces probablemente sean ellos.
Artículo publicado este sábado en El Eslabón.
