
La flamante dirigencia leprosa no para de sumar preocupaciones. A la desoladora imagen con la que se encontraron al reabrir el club ahora se le suman las irregularidades en los contratos de los jugadores y las idas y vueltas de Cristian Fabbiani.
Los problemas en Newell’s están a la orden del día. Este viernes, se presentó el flamante entrenador, Roberto Sensini, pero no fue fácil decidir donde llevar a cabo la conferencia de prensa, ya que el lugar que poseía el club para este tipo de ocasiones fue devastado. No hay micrófonos, ni mesa, ni sillas y lo más importante por estas épocas del año: carece de aire acondicionado.
Para colmo, los dirigentes que viajaron a Capital Federal para conocer fielmente la situación contractual de los jugadores que, supuestamente, pertenecen a la institución se encontraron con cientos de irregularidades (jugadores cuyos pases fueron cedidos en más del cien por ciento, otros que no pueden demostrar los haberes que percibían y hasta algunos que ni siquiera pertenecerían al club). Lo bueno es que AFA en estos casos trata de ayudar a las instituciones que ampara.
En medio de todo esto, la flamante comisión directiva se encontró con otro dilema. Cristian Fabbiani que rápidamente y a fuerza de buenas actuaciones (y actitudes) se había metido al pueblo leproso en el bolsillo, salió desesperado a efectuar declaraciones en contra del club. Apenas asumió la gente de Lorente, el goleador reclamó ante todo micrófono que le pusieran enfrente, que quería cobrar los seis meses que le adeudaban (¿por qué no lo hizo durante todo ese tiempo? se pregunta más de uno) y que ni siquiera lo llamaban para ver si se podía llegar a un acuerdo. A la vez, el Ogro, se encargó de repetir hasta el hartazgo que su intención era quedarse en Newell’s, que se sentía muy cómodo y que tenía un feeling especial con los hinchas.
En la vereda de enfrente, Dezzotti, manager general del fútbol profesional de la institución del Parque, aseguró que trataron de convencer a Fabbiani asegurándole que regularizarían su situación pero el hombre se cansó de ponerle trabas al asunto. “Alguien le está llenando la cabeza a este chico o se quiere pasar de listo” aseguró el vicepresidente Eduardo Bermúdez.
Lo curioso es que mientras en los medios rosarinos Fabbiani asegura querer quedarse en Newell’s, en los capitalinos asegura todo lo contrario “los dirigentes de Newell’s no se pueden hacer cargo de mi contrato y mi deuda por lo que estoy buscando otro rumbo porque vivo de esto y tengo una hija a quien alimentar” declaró en el sitio digital de la señal TyC Sport y agregó “me encantaría jugar en Independiente porque es un club grande de la argentina”. Y en el diario deportivo Olé aseguró “soy hincha de River desde que nací y me encantaría jugar allí. Es lo máximo a lo que puede aspirar un jugador, estar en un club grande como River y ganar un superclásico”.
Como frituilla del postre, por estas horas se supo que a la venta del colorado Cristian Ansaldi, que en sumomento había sido vendido al fútbol ruso en 8 millones de euros, Eduardo López la hizo figurar en 2 millones. La operación se esta investigando en la justicia, debido a que se desconoce a donde fue a parar todo ese dinero.
Lo cierto es que el delantero tiene un contrato vigente con Newell’s y que finaliza en junio del año próximo. La historia, como los problemas de Newell’s, están muy lejos de llegar a un final feliz.
