El de La Paternal se convirtió en el octavo equipo diferente que da la vuelta olímpica en los últimos ocho torneos del fútbol argentino. Esto indica que en los últimos cuatro años hubo siempre un campeón distinto.
Cuando Estudiantes le arrebató al Boca del bigotudo Lavolpe la posibilidad de lograr el tricampeonato (había hecho doblete con Basile), marcó un quiebre en el fútbol argentino.
Es que de ahí en más nunca un equipo logró repetir la conquista de un título. Ocho clubes se repartirían la misma cantidad de certámenes desde aquel 2006 hasta la actualidad.
El Clausura 2007 quedó en manos del San Lorenzo de Ramón Díaz y en el segundo semestre, el torneo que abría la temporada 2007-2008, fue para el sorpresivo Lanas que conquistó la primera estrella para su escudo.
Después se sucederían los campeonatos de River, Boca, Vélez y otro “tapado” como el Banfield de Julio César Falcioni. Una saludable distribución de títulos que hace ilusionar a los que hasta hace unos años ni siquiera soñaban con la posibilidad de alcanzar la cima del competitivo fútbol argentino.
