
En solo un año, el Bichito pasó de salir último (en el Clausura 2009 con 15 puntos), a consagrarse campeón del fútbol argentino (en el Clausura 2010 con 41 unidades).
Claudio Borghi sucedió a su tocayo Vivas cuando restaban jugarse tres fechas del Clausura 2009, y no pudo evitar que su equipo no termine en lo más fondo de la tabla de posiciones. Un año después, Argentinos da la vuelta olímpica conducido por el Bichi y toca el cielo con las manos.
En el medio, durante el torneo Apertura, Borghi logró inculcarle un estilo a su equipo y cerró una decorosa campaña acumulando 32 unidades y ocupando la sexta colocación.
Pero ni el más optimista de los hinchas colorados hubiera imaginado que el torneo que da cierre a la temporada 2009/10, iba a terminar encontrando al Bichito en lo más alto de la tabla de posiciones y regando de buen fútbol las canchas de la argentina.
Un equipo joven con algunas incorporaciones pero ninguna de ellas millonarias ni extravagantes. Un técnico trabajador, de perfil bajo y reacio a las polémicas. Un club de barrio donde todos ponen en el lomo y que acaba de inaugurar un modesto pero más que rico museo. Una fórmula simple y un resultado inmejorable: la conquista del campeonato.
Las dos caras de la moneda
Último en el Clausura 2009 (15 puntos // 2 triunfos – 9 empates – 8 derrotas // 19 goles a favor y 32 en contra).
Campeón en el Clausura 2010 (41 puntos // 12 triunfos – 5 empates – 2 derrotas // 35 goles a favor y 23 en contra).
