La Lepra, que no conseguía un triunfo desde la segunda fecha del campeonato, venció al Albo de Floresta –en el encuentro que abrió la decimoquinta del Clausura Néstor Kirchner– con tanto de cabeza del Flaco Rolando Schiavi.
Newell’s volvió a ganar después de mucho tiempo y ante su gente. Lo demás importa poco y nada. Es que el choque entre rojinegros y albos, que dio inicio a una nueva jornada del certamen de primera división, tuvo un único dominador y dejó muy poca tela para cortar.
En el primer tiempo ya quedó en claro que la visita, que hacía siete partidos que no perdía, no iba a arriesgar nada y se iba a dedicar exclusivamente a tratar de mantener el cero en su arco. A la vez, la Lepra, que no podía cosechar una victoria en los últimos doce juegos, iba a dejar el alma en el terreno de juego por alcanzar el ansiado y postergado triunfo que le debían a su gente. Los de Floresta no consiguieron el objetivo planeado, por amarretes y por desconcentrarse en momento menos indicado. Los del Parque sí, por intentar siempre y por pensar exclusivamente en la valla de enfrente. El fútbol, a veces, es justo y premia al que merece y busca ganar.
Locos de la cabeza
El pueblo rojinegro volvió a dar sobradas muestras de fidelidad y colmó el Loco Bielsa como si la amnesia futbolística de su cuadro y la falta de alegrías recibidas no existieran, o no importaran a la hora de vestirse con los colores del corazón y asistir a esa cita impostergable que se da cada vez que juega Ñuls, donde sea y contra el que sea. Y esta vez, por fin, el equipo devolvió esa manifestación de pasión y amor incondicional con un triunfo y con una buena producción. Algo que los hinchas ya extrañaban en demasía.
El partido fue, de principio a fin, favorable para el local y no hubo momentos de zozobra gracias al orden en todas las líneas, que plasmó el conjunto de Torrente, y a la apatía mostrada por su rival de turno. Newell’s buscó siempre y defendió bien. All Boys hizo todo lo contrario. Los del Parque jugaron como si fuera el último partido de sus vidas y dejaron hasta la última gota de sudor por conseguir los tres puntos y poder regalarle una alegría a su gente. Los de Floresta parecieron no enterarse que se jugaba un encuentro por los porotos y así les fue.
El Gran Capitán, cuestionado en los últimos tiempos, fue más vivo y saltó más alto que sus marcadores para mandar la pelota a la red y provocar la explosión contenida en las tribunas y para que el grupo, jugadores y cuerpo técnico, se saquen de una vez por todas esa espina que significa el no poder cosechar triunfos en los doce juegos que antecedieron al de este viernes por la noche. Y así fue.
El triunfo fue justo y merecido y hasta debió ser por una diferencia mayor en el marcador. La Lepra desplegó, quizás, la mejor producción colectiva desde la llegada de Javier Torrente y, además, pudo plasmar en el resultado final el amplio dominio ejercido a lo largo de los noventa minutos sobre el timorato All Boys. Los hinchas coparon el Coloso y alentaron siempre y se fueron felices como hacía tiempo no sucedía. Lo demás importa poco y nada. Ganó Newell’s… y, sin lugar a dudas, eso es noticia.
Síntesis
Newell’s 1: Sebastián Peratta; Cristian Díaz, Diego Mateo, Rolando Schiavi, Ignacio Fideleff; Marcelo Estigarribia, Hernán Villalba, Leonel Vangioni, Mauricio Sperdutti; Federico Falcone y Maximiliano Urruti. DT: Javier Torrente.
All Boys 0: Nicolás Cambiasso; Cristian Vella, Carlos Casteglione, Eduardo Domínguez, Carlos Soto; Fernando Sánchez, Hugo Barrientos, Juan Pablo Rodríguez, Ariel Zárate; Mauro Matos y Emmanuel Gigliotti. DT: José Romero.
Gol: 27m. Rolando Schiavi (NOB).
Cambios: 15m. Ariel Ortega por Zárate (AB); 23m. Martín Tonso por Urruti (NOB); 53m. Claudio Bieler por Falcone (NOB); 65m. Sebastian Grazzini por Rodríguez (AB); 63m. Lucas Bernardi por Sperdutti (NOB) y74m. Sebastián Ereros por Vella (AB).
Amonestados: 40m. Diego Mateo (NOB); 48m. Carlos Soto (AB) y 60m. Mauricio Sperdutti (NOB).
Expulsados: 65m. Javier Torrente (NOB); 92m. Fideleff (NOB) y Gigliotti (AB).
Estadio: “Marcelo Bielsa”.
Arbitro: Mauro Vigliano.
