
El Turismo Competición 2000 volverá a correrse en el autódromo Juan Manuel Fangio, ubicado en la zona noroeste de la ciudad en octubre, si las autoridades locales llegan a término con las obras que deben realizar a pedido de la categoría.
Para que el TC 2000 retorne al autódromo local tendrá que repavimentarse el circuito, tirar abajo los actuales boxes y realizar nuevos, alargar la pista de 2.500 metros actuales a 3.600, realizar una nueva torre de control, construir una nueva área de revisión técnica, además de todas las obras de infraestructura de soporte y las obras de mitigación de ruidos, de acuerdo a la normativa vigente de la exigente categoría automovilística.
Entre las obras a realizarse en los próximos 120 días se encuentran la de remover los terraplenes de tierra cuestionados por invadir la cuenca del arroyo Ludueña.
El dinero que deberán desembolsar las autoridades del Juan Manuel Fangio y los responsables de la Sociedad del Estado es de aproximadamente 11,5 millones de pesos, en consecuencia ya comenzaron las gestiones con el Gobierno provincial para el financiamiento.
Si bien todos los planos ya se encuentran aprobados, se deberá apresurar el plan de obras para llegar al 2 de octubre, día en que esta programada la décima fecha del TC 2000.
En el autódromo Juan Manuel Fangio el TC 2000 no corre desde 1996, mientras que desde 2006 no tiene casi actividad, excepto la organización de dos picadas al mes, debido a la demanda por ruidos molestos que presentaron los vecinos de los barrios Aldea y San Eduardo.
A partir de la reciente resolución favorable al retorno de la categoría, la Municipalidad podrá llevar acabo el proyecto para preparar el circuito y sus dependencias, según las regulaciones y medidas de protección ambiental, y así poder volver a traer las competencias de autos.
Con la llegada a Rosario de la categoría más seguida por la gente del automovilismo deportivo de la Argentina, se espera el arribo de una gran cantidad de turistas, para lo cual se proyecta reformar el autódromo para que quede a un nivel superlativo y pueda contener las demandas del turismo que sigue la competencia.
