
Christian Wulff presentó su renuncia al cargo golpeado por un escándalo de tráfico de influencias. Por primera vez en la historia de su país, se levantó la inmunidad de un jefe de Estado. La canciller Angela Merkel se acercó a la oposición para encontrar un reemplazo.
Wulff, de 52 años, fue el presidente más joven de Alemania y el que menos tiempo duró en el cargo, sólo 19 meses. Fue la canciller, Angela Merkel, quien impulsó su postulación en 2010 tras la renuncia sorpresiva de Horst Köhler y quien ahora también busca quien lo sustituya de común acuerdo con la oposición.
El ex presidente anunció su dimisión después de que la Justicia solicitase su desafuero por indicios de que recibió y otorgó beneficios en unas cuestionadas relaciones con diversos empresarios durante su jefatura de gobierno del estado de Baja Sajonia, entre el 2003 y el 2010.
Merkel destacó que lo ocurrido pone de manifiesto la fortaleza del Estado en Alemania, que "trata a todos por igual, no importa el cargo que ocupe", enfatizó. La premier alemana busca así que el escándalo la salpique lo menos posible, habida cuenta que Wulff llegó al cargo a propuesta suya.
Asimismo, Merkel elogió el hecho de que con su renuncia Wulff diera prioridad al cargo por encima de su convicción de haber obrado siempre correctamente. "Siento mucho respeto por esta actitud", aseveró.
No obstante, minutos después de que anunciara su dimisión alegando la "pérdida de confianza de la población", Merkel anunció la intención de "entablar conversaciones" con la oposición con el objetivo de proponer un "candidato común para la elección del próximo presidente".
La jefatura de Estado será asumida de forma interina por el actual presidente de la cámara alta o cámara de las regiones, el primer ministro de Baviera, Horst Seehofer, según lo establecido en la Constitución alemana.
Fuente: Télam
