Umpierrez

Alberto Umpiérrez, investigador uruguayo e historiador artiguista, visitó y disertó en Villa Constitución, Rosario y Santa Fe. Entre el 19 y el 21 de mayo, recorrió la región invitado por entidades que impulsan la vigencia del artiguismo.

Tras su viaje, y ya de regresó a la Banda Oriental, Umpiérrez indicó a El Eslabón: “A medida que seguimos avanzando sobre la misma huella, la senda se sigue profundizando. Esto lo digo porque la perseverancia a lo largo de los años es lo que va generando mayores repercusiones, venciendo resistencias y sumando gente al proceso, tanto en Argentina como en Uruguay. La vigencia del Artiguismo en la gente, hoy en día, no es el fruto de ningún voluntarismo, sino el fruto de una idea a la que le ha llegado su hora”.

“Hay dos procesos que se han venido dando simultáneamente en los últimos 30 años y han dado este resultado: la integración continental sudamericana y la descentralización democrática participativa”. En ese marco, explica: “La fuerza de ambos procesos surge de la vigencia del Artiguismo, que es su fundamentación histórica, aunque no su explicación geopolítica actual. La fuerza de la integración surge del cambio del eje comercial global, del Atlántico al Pacífico. Esta orientación hacia el Océano Pacífico resulta del enorme desarrollo y de las tasas de crecimiento que están experimentando desde hace 30 años o más los países de Asia, particularmente China. Así como el Atlántico fue el eje de la expansión colonial europea y de nuestra balcanización continental, el Pacífico (el viejo mare nostrum español) funciona como un eje integrador”, remarca el asesor de la Dirección de Asuntos Limítrofes de la Cancillería uruguaya, en cuestiones de integración regional en el marco del Bicentenario de la Emancipación Rioplatense.

Sobre el punto de la descentralización democrática, el licenciado en Administración en la Universidad de Uruguay, reseña: “Es participativa y se ha desarrollado por la fuerza del incremento de población y como reacción frente a la centralización del poder político instrumentada desde las dictaduras de la década de los ´70. Son procesos de más larga data, pero se han ido consolidando en todo el continente en los últimos 30 años”.

También remarca que “la integración y la descentralización son procesos que resultan convergentes y se refuerzan mutuamente en una suma sinérgica”, y que “en el marco de esta convergencia resulta posible pensar, hoy en día, en la vigencia de la vieja Liga Federal Artiguista como una región de integración en la frontera entre Argentina y Brasil. Obviamente, no se trata de desintegrar a Brasil o a la Argentina, sino más bien de integrar a esta región de la cuenca de los ríos Paraná y Uruguay en función de su mayor afinidad histórica y cultural, generando códigos comunes, en el marco de los procesos de integración más grandes como el Mercosur y la Unasur”.

Pero advierte: “No hay nada que sea fácil ni de un día para el otro. La cultura, y la Historia como parte fundante de la cultura, tienen inercias que son importantes para mantener la cohesión social. Por lo tanto, no conviene ir demasiado rápido pero tampoco demasiado lento. La velocidad de consolidación y expansión depende de la propia gente en cada lugar. No se trata de destruir nada, sino de sumar positivamente en una construcción regional que incluya a la mayor cantidad de gente posible. No se trata de vencer, sino de convencer; o sea, de vencer juntos, de superar juntos un pasado de divisionismos y conflictos, y de superarnos a nosotros mismos en ese proceso. De eso se trata el nosotros regional”.

Continentalización

Por otra parte, Umpiérrez remarca que “pensar que la Unasur adopte el Artiguismo, tal como se impulsó el Bolivarianismo desde Venezuela, por ahora no es un objetivo que nos estemos proponiendo. Generar un movimiento de ese tipo supone una inversión bastante importante. Pero, si la Argentina asume e incorpora el Artiguismo como un elemento de su identidad histórica, y este se inserta de distintos modos en su producción y exportación cultural, seguramente que la continentalización será un proceso natural. Por ahora, vamos bien, sin prisa, pero sin pausa”.

Sobre su paso por Villa Constitución, Rosario y la capital santafesina, Umpiérrez remarcó: “Artigas no es un extraño para los argentinos y su imagen goza de cierta simpatía. No resulta forzada su incorporación en el marco de los procesos históricos argentinos, no hay resistencias perceptibles, más allá de las que surgen de las distintas corrientes historiográficas. Seguramente Artigas resulta mucho más simpático y entrador para la generalidad de los argentinos, que Rosas; por poner un ejemplo en relación a las corrientes historiográficas a las que hice referencia. Por otra parte, cada provincia tiene sus referentes federales y todos ellos, en mayor o menor medida, recibieron alguna influencia del Artiguismo. De modo que los anclajes ya están más o menos consolidados, la cuestión es establecer la vinculación específica del Artiguismo para el caso particular de cada provincia, sin perjuicio de su relación más genérica con las Provincias Unidas del Río de la Plata”.

El martes 19, Umpiérrez se presentó en el inicio y la conformación de las actividades académicas del Centro de Estudios Históricos del Pago de los Arroyos, Villa Constitución. Disertó en el Instituto Superior de Profesorado Nº 3 Eduardo Lafferriere y en la Biblioteca Popular Nicasio Oroño.

El coordinador de la entidad, profesor e historiador José Hugo Goicochea, remarcó sobre la reunión: “La mirada oriental de una historia compartida. Romper con esos reduccionismos historiográficos que allanan la desintegración de los pueblos”. Agradeció a Umpiérrez por “la visita y su aporte para nuestra formación académica y docente”.

En Santa Fe, invitado por el Instituto Artiguista de Santa Fe, además de Umpiérrez, el jueves 21 también se presentó Marcia Collazo Ibáñez, autora del libro Amores cimarrones: las mujeres de Artigas. El trabajo de la abogada, docente de Historia de las Ideas en América latina y de Filosofía del Derecho en el Instituto de Profesores Artigas y en la Universidad Mayor de la República, Montevideo; recorre la personalidad de las mujeres que acompañaron a orientar, desde sus abuelas, madre y luego sus parejas, en el marco del contexto histórico de la época.

El día anterior, miércoles 20, la reunión fue en Rosario. Invitado por el Centro de Estudios Pueblos Libres, Víctor Hugo Torres, autor de La gloria y el olvido- El general San Martín y Andrés Guacuraí, indicó: “Umpiérrez, fue seguido con marcado interés por un público, que además de interés, mostraba conocimientos históricos, como se notó en las preguntas e intervenciones posteriores a la exposición”.
Torres, correntino domiciliado en Rosario, se preguntó “Qué nos pasa a los argentinos, connacionales de Artigas, en el momento de sus hazañas para mayoritariamente ser indiferentes y desagradecidos con el caudillo oriental, mientras veneramos con promiscuas estatuas , nombres de calles e inclusión en textos escolares de la más temprana edad de aprendizaje a algunos pseudopatriotas que nada hicieron por la Patria, ni representaban a nadie y en muchos casos fueron traidores, infames traidores. ¿Podemos construir un futuro de grandeza si no respetamos la verdad histórica y a los hombres que entregaron todo por su Libertad e Independencia?”.

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